Museo de la Sal. Centro de Recursos Ambientales Salinas de Chiclana

Enclavado en una antigua salina del Parque Natural Bahía de Cádiz, el Centro de Recursos Ambientales Salinas de Chiclana es un complejo destinado, desde 2005, a la divulgación del patrimonio de las salinas artesanales de la Bahía de Cádiz y a la educación ambiental y el uso público en torno a ellas. Cuenta, entre otras instalaciones, con una exposición permanente sobre las salinas y la Bahía de Cádiz (Museo de la Sal) y un sendero interpretativo que recorre el complejo. Parte de la salina fue restaurada como tal y se encuentra en funcionamiento de forma demostrativa. Los visitantes pueden participar, según la época del año, en las tareas de manejo de la salina y recogida de la sal, así como en otros muchos talleres relacionados con el medio. El complejo cuenta además con un restaurante en el que degustar la gastronomía tradicional de la zona y especialmente la ligada a las propias salinas, como es el pescado de estero.

Vista aérea del complejo

Vista aérea del complejo

Orígenes del proyecto

El centro comenzó a funcionar a mediados de la década de 2000, aunque su origen se remonta a la de 1980, cuando la salina Santa María de Jesús, situada en un meandro del río Iro, previo a su desembocadura en el caño de Sancti Petri, fue expropiada y cortada en dos para facilitar el desagüe del río y evitar las inundaciones que este provocaba en Chiclana cuando coincidían fuertes lluvias con la pleamar. Una maqueta de la salina original puede verse en la exposición.

Salina Santa María de Jesús en 1956 (izquierda) y 2002 (derecha)

Salina Santa María de Jesús en 1956 (izquierda) y 2002 (derecha)

A principios de la década de 1990, la Consejería de Obras Públicas y Transportes estableció una red de espacios libres en la aglomeración urbana de la Bahía de Cádiz, definida como un sistema de espacios para la integración y equilibrio de las áreas urbanas y naturales, potenciando al mismo tiempo su uso público, y estableció esta salina como una de las áreas de actuación.

Cuando en 2003 recibimos el encargo de dotar y poner el marcha el equipamiento, la salina y la casa salinera se encontraban restauradas y el edificio que albergaría las instalaciones construido desde hacía varios años. Fueron necesarias obras menores de adecuación de las instalaciones existentes, lo que nos permitió aprovecharlas para adaptar los espacios al proyecto museográfico.

CASA SALINERA

Las instalaciones

El complejo consta esencialmente de una antigua salina restaurada y acondicionada a nuevos usos, de una antigua casa salinera rehabilitada y de un edificio de nueva planta.

La restauración de la salina modificó notablemente su configuración original —lo cual era por otro lado inevitable ya que la corta del río supuso la pérdida de aproximadamente un tercio de su superficie—. Se construyeron dos esteros, habilitados, además de para alimentar la salina, como cotos de pesca. La salina cuenta ahora solo con una treintena de tajos — originalmente tenía varios cientos­—, pues su objetivo no es la producción comercial de sal sino la educación en torno a la salina. Y se crearon también varias lagunas para atraer avifauna acuática. Un sendero circular de unos 2,4 km recorre todo el perímetro de la salina. Por otro lado, la casa salinera fue también restaurada y acondicionada para albergar un aula de naturaleza.

Plano del complejo

Plano del complejo

La principal instalación del complejo es el edificio de nueva planta. Bajo una gran cubierta circular, en forma de anillo, de más de 1.500 m2, se ubican tres volúmenes independientes alrededor de un patio central. El volumen principal concentra los usos de recepción de visitantes, exposición y oficinas, mientras los otros dos están dedicados respectivamente a restaurante y vestuarios —para las actividades deportivas—. El edificio cuenta también con un mirador en la planta alta, que constituye uno de los elementos de mayor potencialidad interpretativa del complejo. Su situación entre Chiclana y San Fernando aporta una perspectiva del llano paisaje salinero única en la Bahía de Cádiz.

Edificio principal del complejo

Edificio principal y casa salinera

Las obras de adecuación para el proyecto museográfico se concentraron en el volumen principal, con el objetivo de ampliar la zona expositiva y conseguir un espacio lo más diáfano posible. Se eliminaron las zonas originalmente destinadas a biblioteca y a aula, cuyo uso se trasladó a la casa salinera rehabilitada. El resultado final fue un gran espacio de 240 m2 totales para exposición, recepción de visitantes y tienda, configurado en dos salas continuas e irregulares y con una entrada y una salida independientes que permiten direccionar la circulación de visitantes.

La intervención museográfica

Diseño general de contenidos

El principal reto a la hora de definir los contenidos a tratar en la exposición y su organización fue compaginar el evidente y esencial objetivo de interpretar el patrimonio de las salinas artesanales de la Bahía de Cádiz con otro, de un carácter más institucional o político, de mostrar la importancia de la ordenación y la planificación del territorio de la Bahía en la conservación de su patrimonio natural, cultural y paisajístico, y, más concretamente, el papel de la red de espacios libres de la Bahía en la consecución de dicho objetivo. Si bien no es extraña la inclusión de objetivos de carácter institucional en un proyecto expositivo de interpretación del patrimonio, lo que hacía peculiar este caso es que esos objetivos constituían uno de los hitos centrales del proyecto.

La forma de integrar y articular estos extremos fue proponer diferentes escalas de acercamiento al territorio, tanto espaciales como temporales, de manera que lo observable e interpretable resultara distinto en cada escala, aunque pusiéramos el foco en el mismo objeto, es decir, las salinas de la Bahía de Cádiz. Este juego de escalas nos permitió analizar la salina artesanal como un sistema en sí mismo, como una unidad integrante del sistema litoral o como una unidad conformadora del territorio de la Bahía, y esto tanto en la dimensión espacial como temporal. La exposición quedó así compuesta por cuatro unidades temáticas:

  • Las Salinas. Corresponde a la mayor escala de aproximación al espacio, el entorno inmediato, la propia salina en la que nos encontramos analizada como sistema productivo, cultural y ecológico.
  • El Paisaje. A una escala intermedia, las diferentes unidades ambientales que conforman el paisaje de la Bahía de Cádiz vistas como un todo en el que se integran las salinas.
  • El Territorio. La menor escala de aproximación nos muestra el territorio global de la Bahía, lo que nos permite abordar el papel del espacio salinero y, en general, de los espacios marismeños y acuáticos en la configuración de dicho territorio.
  • La Historia. Representa la dimensión temporal de aproximación al espacio en las dos escalas extremas anteriores, es decir, la evolución de los métodos de producción de la sal y la historia del poblamiento del territorio de la Bahía.
Plano general de la exposición

Plano general de la exposición

Aspectos generales del diseño expositivo

Las salinas no han sido solo el hilo argumental de la exposición, sino también la inspiración, a través de su arquitectura, del diseño expositivo e, incluso, de los métodos y materiales constructivos. Sencillez en las líneas y formas, muros gruesos y encalados, roca ostionera y ladrillo como materiales constructivos, contrafuertes, pináculos de traza barroca como remate de azoteas. Todos ellos, elementos característicos de la arquitectura de las casas salineras de la Bahía que han sido incorporados al diseño de los soportes expositivos. Sobre gruesas bases ortoédricas, que sirven también de soportes horizontales —o como improvisados asientos para el público—, se levantan paramentos como soportes de paneles gráficos, flanqueados entre gruesas columnas rematadas en pináculos o elementos simbólicos de forja. Todo fabricado con los materiales de obra más elementales: ladrillo, cemento, yeso, escayola… y con un acabado rústico y blanco. Sobre este modelo se producen variantes entre las diferentes unidades.

Proceso de construcción

Proceso de construcción

Las cuatro unidades temáticas constituyen cuatro espacios independientes de la exposición, que permiten una lectura aislada y en un orden aleatorio, lo cual facilita la gestión de afluencias masivas de público. No obstante, las unidades se han dispuesto siguiendo un orden natural de mayor a menor escala de aproximación, es decir, Las salinas – El paisaje – El territorio, y ocupando la unidad La historia una zona central del espacio expositivo. Con esta secuencia, los contenidos protagonistas de la exposición, es decir, los relativos al patrimonio de las salinas artesanales, se sitúan al principio de la exposición.

Toda la zona expositiva contaba originalmente con abundante luz natural, a través de ventanas que cubren la mayor parte la superficie de los paramentos exteriores del edificio, aunque tamizada en parte debido a la amplia visera que supone la cubierta del edificio. La mayor parte las ventanas fueron cubiertas por los soportes expositivos —a excepción de las de la unidad El Paisaje en la que se utilizaron como recurso—, tanto por la necesidad de superficie expositiva como de control de la luz. La iluminación expositiva se resolvió con focos halógenos montados en carriles suspendidos del techo.

La exposición en detalle

_Unidad Las Salinas

La unidad Las Salinas parece, más que ninguna otra, dominada por la funcionalidad que caracteriza a las salinas —sus líneas son todas rectas—, pues está concebida como tal: espacios —y contenidos— compartimentados pero visibles globalmente hasta el horizonte —de paneles gráficos en este caso—, sin obstáculos para la vista pero sí para la circulación —la península que acoge la maqueta de la salina o el acuario—. Siluetas inspiradas en elementos arquitectónicos de las casas salineras ribetean superiormente los paramentos verticales. Además del acuario, el diseño gráfico apoya la ambientación de la sala como parte del espacio salinero: imágenes a gran formato del salero, la casa, los tajos o el estero sirven de fondo a los contenidos tratados en cada bloque.

Diseños unidad Las Salinas

Diseños unidad Las Salinas

Vista general de launidad Las Salinas

Vista general de launidad Las Salinas

La unidad incluye bloques dedicados a su estructura y funcionamiento, al laboreo salinero, a la casa salinera, a la ecología de la salina y al cultivo tradicional de peces en el estero. El punto de vista desde el que se abordan estos contenidos es el carácter potencialmente sostenible de la salina artesanal y los aprovechamientos ligados a ella, basados en la explotación de recursos renovables. Para remarcar este punto de vista, el bloque introductorio se concibió como una gran infografía que representa un diagrama conceptual de la producción salinera, con todos los elementos que intervienen en ella (marisma, agua de mar, marea, sol, viento, trabajo manual, gravedad y tracción animal) situados alrededor de la sal.

Bloque de introducción unidad Las Salinas

Bloque de introducción unidad Las Salinas

El bloque dedicado a la estructura y funcionamiento de la salina se apoya en una maqueta de la salina original de Santa María de Jesús en la que se ubica el equipamiento, que fue reconstruida a partir de la ortofoto del vuelo americano de 1956-57. Con ello, además, se aporta un recurso con el que poder explicar las transformaciones sufridas por el espacio en que nos encontramos y la propia historia del equipamiento.

Unidad Las salinas: maquetas y acuario

Unidad Las salinas: maquetas y acuario

Por otro lado, el bloque dedicado al cultivo tradicional de peces en el estero incluye un gran acuario de 3.000 litros de capacidad, tematizado como una sección de un estero, para albergar ejemplares de las especies de peces más habituales en los esteros de la Bahía de Cádiz. Se trata del recurso estrella de la exposición, empleado como estrategia de recreación de un ambiente difícil de observar in situ —por la elevada turbidez del agua del estero—. Es obvio que este tipo de recursos presenta elevados inconvenientes, debido a que el uso de especies vivas requiere un elevado mantenimiento y, lo que es más importante, puede suponer una contradicción en los valores que se transmiten, ya que la tenencia en cautividad de especies animales con el único fin de mostrarlas al público choca de frente con los objetivos de conservación. En este caso, sin embargo, se consideró su uso porque el acuario está destinado a especies cultivadas, no silvestres, con fines alimentarios —incluso en el propio restaurante del centro— y los ejemplares procederían del propio estero de la salina, pudiendo ser reemplazados con frecuencia.

_Unidad El Paisaje

La unidad El Paisaje ha utilizado como recurso una gran infografía de un perfil transversal de la costa, en el que se diferencian las unidades ambientales que conforman el litoral de la Bahía de Cádiz (mar, playas y dunas, marismas, salinas, pinar costero, lagunas y ciudad). La gráfica se sitúa en un paramento vertical e incluye información de habitantes, procesos y aprovechamientos humanos en cada unidad ambiental. Delante de ella se sitúan dioramas de algunos de esos ambientes (playa-duna y borde de caño mareal).

Boceto y diseño gráfico unidad El Paisaje

Boceto y diseño gráfico unidad El Paisaje

El objetivo de mostrar esta visión global e integradora era conseguir que el público contemple el litoral de la Bahía de Cádiz como un espacio complejo y diverso, como un sistema en el que las diferentes unidades ambientales y sus componentes se encuentran interrelacionados a través de los procesos naturales y las actividades humanas. Por ello, los usos y actividades humanas tradicionales de este espacio litoral se integran en la unidad ambiental correspondiente a cada uno y se tratan al mismo nivel que los procesos naturales, como componentes que dan lugar a la globalidad del sistema. La imagen estática que se muestra, como una foto fija, en la que estos componentes naturales y humanos se combinan, da una idea de equilibrio o estado estacionario del sistema. Es decir, pretende mostrar la imagen de los usos y actividades artesanales y tradicionales de este espacio, que se remontan a siglos o milenios, como actividades sostenibles, que conviven e incluso favorecen la conservación del patrimonio natural.

El módulo expositivo presenta forma de L, con lo que, además de adaptarse a la forma de la sala, se ganó en longitud para representar el perfil litoral. Además, se ubica, a diferencia del resto de módulos de la exposición, exento de las paredes del edificio, generando un pasillo que puede ser recorrido por el público. Mediante este pasillo se consiguió igualmente evitar la incidencia directa de la luz natural sin necesidad de cubrir las ventanas, a la vez que se generaba un juego que invitaba al público a mirar al exterior. Para ello, la cara posterior del módulo, enfrentada a las ventanas, se cubrió con una foto panorámica de la vista que puede obtenerse desde ellas, rotulada con la frase “Todo está ahí fuera… date la vuela y mira”.

Plano de diseño unidad El Paisaje

Plano de diseño unidad El Paisaje

Unidad El Paisaje: vista frontal, trasera y cajas de tacto

Unidad El Paisaje: vista frontal, trasera y cajas de tacto

El módulo expositivo lo completa una serie de cajas de tacto, en las que el público podrá jugar a reconocer texturas correspondientes a cada una de las unidades ambientales (arena de playa, roca ostionera, fango de marisma, sal, asfalto, suelo de pinar).

_Unidad El Territorio

La unidad El Territorio nos traslada al espacio marítimo y portuario de la Bahía de Cádiz, a la fachada al mar de sus ciudades. En forma de U con dos grandes brazos que generan la entrada, toda la sala representa la propia Bahía y a la vez un puerto, pues esta condición —la de puerto natural— determinó la historia de este territorio a lo largo de 3.000 años. Dos columnas, que bien podrían ser faros o balizas portuarias, flanquean la entrada a la sala —auténtica bocana de un puerto—, cuyo espacio central, por el que caminamos, es agua. Es también desde el agua —además de desde el aire— que proponemos contemplar el territorio de la Bahía. Una gran maqueta, situada en una posición central y unida al mobiliario de la pared a través de una mesa, recuerda a la ciudad de Cádiz unida a tierra por su tómbolo. En el horizonte, se sitúa la costa que rodea la bahía, sus ciudades. En este caso, las siluetas que ribetean superiormente los paramentos verticales que conforman la sala muestran elementos urbanos, el skyline de las ciudades de la Bahía. Este paramento es continuo para trasmitir la idea de destino global de este territorio. Esta idea es además apoyada por el diseño gráfico, basado en imágenes de gran formato formadas por un mosaico de cientos de fotos, jugando de nuevo con las distintas escalas de acercamiento al espacio.

P^lano de diseño unidad El Territorio

Plano de diseño unidad El Territorio

Ejemplo de diseño gráfico de la unidad El Territorio

Ejemplo de diseño gráfico de la unidad El Territorio

Los contenidos de la unidad se articulan en torno a la gran maqueta topográfica de la Bahía de Cádiz, como medio para facilitar la comprensión de la estructura del territorio a través de una visión aérea de conjunto. En la maqueta se han resaltado especialmente las zonas intermareales y marinas y el carácter polinuclear de la aglomeración urbana, a modo de islas rodeadas de agua y fango. Los contenidos de la unidad se organizan en cinco bloques de contenidos, derivados de otros tantos objetivos del Plan de Ordenación del Territorio de la Bahía de Cádiz que a su vez se corresponden con los principales usos del suelo:

  • Ciudades hacia la sostenibilidad (espacios urbanos)
  • Una red que nos conecte (infraestructuras de comunicaciones)
  •  Hacia un desarrollo sostenible (espacios productivos)
  • Conservar el paisaje de la Bahía (espacios protegidos)
  • Usar y disfrutar el patrimonio natural de la Bahía (áreas de uso público)
Unidad El Territorio: vistas generales y maqueta

Unidad El Territorio: vistas generales y maqueta

Como colofón del bloque y en parte también de la exposición, el texto que acompaña la maqueta, titulado “La Bahía, ¿es mar o es tierra?”, propone una reflexión en torno a un conflicto existente entre la conservación y recuperación de las marismas y salinas, y las necesidades de suelo para nuevas infraestructuras y actividades económicas. El diseño de la sala, con su configuración en U y la base del paramento utilizable como asiento, le aporta una función de foro o parlamento en la que debatir en grupo este u otros temas tratados a lo largo de la exposición.

_Unidad La Historia

La unidad temática La Historia se trata en forma de línea del tiempo, haciendo un recorrido por la historia de la Bahía de de Cádiz desde la antigüedad a dos escalas. Como contenido principal, se muestra la evolución de los métodos de producción de sal y la importancia de dicha producción en la Bahía en cada época histórica. Para contextualizar el contenido anterior, se aportan unas pinceladas sobre el poblamiento y la organización política y económica del territorio de la Bahía en cada época.

Ejemplos de diseño gráfico unidad La Historia

Ejemplos de diseño gráfico unidad La Historia

Pero lo peculiar de esta línea de tiempo es que se pliega sobre sí misma en forma espiral, proponiendo una forma helicoidal del tiempo, un tanto alejada de la concepción lineal propia de nuestra cultura. Dando esta forma al módulo expositivo tratábamos de reforzar la idea de que la historia de la humanidad sigue procesos cíclicos y que es algo observable en la propia historia de la Bahía de Cádiz y su relación con la sal, con su alternancia de momentos de esplendor y de decadencia. La línea del tiempo recorre la cara exterior de la espiral hacia su interior, terminando en el centro de la misma, en cuya pared una franja de vinilo de espejo enfrenta al público a sí mismo. Con ello se pretendió generar la idea de que nos dirigimos a un callejón sin salida. La espiral de hecho no la tiene y es necesario desandar un poco lo andado para salir de ella. En este punto, la línea de tiempo acaba con una imagen ciertamente apocalíptica, con la catedral de Cádiz tragada por el mar y un texto poético sobre los efectos del cambio climático que termina con la pregunta “¿Aprenderemos algún día?”.

Plano de diseño unidad La Historia

Plano de diseño unidad La Historia

Unidad La Historia

Unidad La Historia: vistas en torno a la espiral

La imagen institucional o el reino de Salambobe

Uno de los elementos creativos más ricos e inspirados del proyecto, que más juego y diversidad de usos ha tenido —desde elemento decorativo en la exposición a incluso como tatuaje— y que plasma en esencia el punto de vista desde el que abordamos el proyecto, es el símbolo creado para la imagen institucional del centro. La idea partió de algo que leímos en algunas fuentes, cuya veracidad histórica no ha podido ser corroborada —si una historia es buena qué importa si es verdad o no—, acerca de un dios adorado por las poblaciones del litoral gaditano anteriores a la llegada de los fenicios y cuyo culto estaba relacionado con la sal. Su nombre era Salambobe, que significaría sal buena —el nombre estaría en todo caso latinizado—. Cierta o no esta historia, lo que se pretendía expresar con ella es que la sal está ligada a la Bahía de Cádiz desde sus orígenes como asentamiento humano y con tal protagonismo como parar llegar a ser considerada algo sagrado. Siendo así, qué mejor símbolo para este centro dedicado a la cultura de la sal en la Bahía de Cádiz que este primitivo dios local de la sal. Había que construir de nuevo la imagen de esta avocación, como se hace cuando se crea cualquier dios, sintetizando en ella los elementos simbólicos y alegóricos del mito que pretende representar. El resultado habla por sí solo.

El nacimiento de Salambobe

El nacimiento de Salambobe

Créditos

Centro Recreativo Ambiental Salinas de Chiclana
Mancomunidad de Municipios de la Bahía de Cádiz
Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía
2004

Realización:
EGMASA, Empresa de Gestión Medioambiental

Proyecto museográfico:
Antonio Luna del Barco, Luis Alfonso Rodríguez, Juan José Trujillo y Juan Luis González

Diseño de contenidos, museografía y textos:
Antonio Luna del Barco, Luis Alfonso Rodríguez y Juan Luis González

Dirección de arte, diseño expositivo y diseño gráfico:
Juan José Trujillo

Dirección de producción y coordinación de montaje:
Luis Alfonso Rodríguez, Juan Luis González y Antonio Luna del Barco

Fotografías:
Juan Luis González, Luis Alfonso Rodríguez, Juan José Trujillo, Juan Manuel Suárez Japón, José Osuna

Ilustraciones:
Juan José Trujillo, Alberto Arias

Maquetas y dioramas:
Dermoplastia y Naturaleza Artificial S.L.

Acuario:
Blennius

Fabricación y montaje expositivo:
Reparaciones Galea
Gothic Rotulaciones

________________________________________________________

Fotos 1 y 3 cortesía de www.salinasdechiclana.com

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